domingo, 20 de marzo de 2016

Menorca, siete días y seis noches.


¿Estas pensando en un viaje? ¿No sabes dónde ir? Te ofrezco mi experiencia personal en Menorca. No te lo puedes perder. Naturaleza, gastronomía, cultura... Siete días y seis noches.

Día 1
Puedes ir en tu coche, utilizar el ferry o también ir en avión y alquilar un coche que es lo que nosotros hicimos. Mi primera recomendación es que visites Maó antes que Ciudadella. No es que Maó desmerezca frente a Ciudadella, pero visualmente la impresión de Ciudadella es más llamativa.
Alojamiento: nuestra elección  Casa Alberti precioso hotel boutique con excelente trato.
Almuerzo: Santa Rita. En el centro. un buen bar de tapas con propuestas diferentes y alegres.
Paseo por Maó, llegando hasta Es Castell. Disfrutad del paseo marítimo, callejear por Maó.
Hora de cenar. Unas buenas tostas de productos naturales y de la zona en Boinder
Y así hemos pasado el primer día. Mañana más. 



Día 2
Después de disfrutar del desayuno en Casa Alberti y de una buena conversación con Ignasi, paseo en barco por el puerto de Maó. ¿Sabias que es el puerto natural más grande de Europa y el segundo del mundo tras Pearl Harbour?
Tras dejar el barco, nos dirigimos a Es Grau, donde nos hacemos con unos bocadillos y agua para emprender nuestro camino hacia Cala Tamarells. Este tramo del Cami de cavalls comienza a la entrada de Es Grau, adentrandose en el parque natural de S'albufera para luego bordear la Platja de Es Grau y seguir hasta Cala Tamarells. Bañarse en sus aguas cristalinas y sentir el sol en la piel es todo un placer. Tras la jornada playera, toca despedir el día en el faro de Favaritx. 
De regreso en Maó, un pequeño homenaje gastronómico en Bar a vins y para finalizar la jornada un Gin&Tonic de Xoringuer -la ginebra autóctona- en Baixamar Café, el bar más antiguo del puerto, con decoración modernista pero abierto en 1980. Que descanseis, mañana más.

Día 3
Nos despedimos de Maó y lo hacemos con una preciosa vista sobre sus tejados, desde el torreón de  Can Oliver


Nuestro primer destino es Punta Prima pero no nos atrae demasiado su playa así que apenas estamos unos minutos. De aquí nos dirigimos al centro de la isla, Es Mercadal, y subimos al monte Toro, desde donde, con buen tiempo se divisa toda la isla en su plenitud. 


   


Se acerca la hora de comer y encaminamos nuestros pasos a Cala Galdana. A pesar de ser una de las playa más turísticas y explotadas del sur de Menorca, resulta espaectacular. La oferta gastronómica es amplia, siendo, eso sí, muy enfocada al turismo. Finalmente nosotros optamos por Alaska que siendo un típico restaurante de playa ofrece una carta de tapas suficiente para saciar el apetito. Probad las cebollas rellenas de carne.





Caminando, caminando, llegamos a Cala Mitjana para disfrutar de sus impresionantes aguas azules. Agotada la jornada playera, nos desplazamos a Ciudadella para tomar posesión de nuestra nueva habitación en Cheap&chic Hotel. Desde luego chic sí pero cheap... Pero claro, la ubicación y el ser un hotel boutique hay que pagarlo.
Un pequeño paseo, una bonita puesta de sol sobre el puerto y un buen pescado en Ulisses, son suficientes para poner punto y final al día.
Un abrazo y hasta mañana.


Día 4
Cualquier sitio vale para tomarse un café y una tostada con sobrasada y tanto en la Plaza des Born o del Ayuntamiento, en la de los Pinos o en la Calle Mayor encontrareis una amplia oferta.
Hace otro esplendido día, así que vamos también a dedicarlo a visitar calas. Cala Turqueta, se encuentra relativamente cerca de Ciudadella. Su acceso es fácil pero al mismo tiempo el aparcamiento es limitado así que dependiendo de la época del año tendrás que tener eso en cuenta para madrugar más o menos.
 En el mismo aparcamiento de Cala Turqueta, hay un pequeño bar donde puedes tomarte un bocata y una caña y a disfrutar del mar. Además de Cala Turqueta, impresionante por el color del agua -como su propio nombre indica- relativamente cerca, a una media hora caminando, se encuentra la Cala des Talaier. Otra preciosa cala a la que se accede, sólo a pie, a través del Cami de Cavalls.



Cuando consideres que ya has disfrutado suficientemente del sol y del mar, si ese momento llega, puedes dirigirte al faro de Artrutx y enamorarte de su puesta de sol.
Hemos comido de bocatas, así que para cenar nos podemos permitir un pequeño homenaje en Pins 46 seguido de un digestivo Gin&Tonic, de ginebra local por supuesto. Hasta Mañana.

Día 5
Volvemos a cambiar de hotel y lugar. Dejamos Ciudadella para desplazarnos hasta Fornells. Apenas salimos de Ciudadella, hacemos una parada en Lithica, una cantera de la característica piedra blanca de Menorca. Es una visita interesante donde ver el proceso de extracción de la piedra tanto por procedimientos manuales como mecánicos. Ademas de pasear por sus senderos, merece la pena realizar una parada en el jardín medieval, en la espiral y por supuesto en su laberinto.
La siguiente parada, la verdad es que no la recomiendo, a no ser que seas científico o historiador amante de los monumentos megalíticos funerarios. Sí, estoy hablando de La Naveta. Es posible que otros lugares que cuenten con mas elementos puedan resultar interesantes, pero la Naveta en si misma, no.



Después de alojarnos en Fornells, vamos a comer a Cafe des Nord. Crujiente de sobrasada con manzana, ensalada de sandía y arroz negro con gambas y sepia. Con esta comida se tercia una buena siesta en Cala Tirant.
Como es habitual la puesta de sol la contemplamos en un faro. En esta ocasión en el faro de Cavalleria, pero, horror, ¡la cámara ha dejado de funcionar! y las fotos son del móvil. De vuelta en Fornells y tras una buena ducha y paseo, a cenar en Sa Taula, en su acogedora terraza. Buenas vistas y mejores alimentos. Mañana más

Día 6
Hoy toca recorrido por el Cami de Cavalls. partimos de Binimel-la para terminar nuestro recorrido en Cala Pregonda. Por tramos, parece que te puedas encontrar en la luna o marte con unos fuertes contrastes y una piedra de color rojizo. 
Cala Pregonda se presenta espectacular ante nosotros, con unas cristalinas aguas repletas de peces. una pequeña isla recuerda la figura de una mujer rezando, cosiendo o utilizando una tablet. Dos recomendaciones: para el camino no lleves chanclas y para la playa no te olvides de unas gafas y aletas. La playa no tiene servicios, así que llévate agua y comida o vuelve a comer al restaurante Binimel-la con bonitas vistas del campo menorquín. 


Volvemos al Cabo de Cavalleria, esta vez provistos con la cámara de emergencia. Alguna foto había que hacer.
Todo el pase marítimo está lleno de restaurantes y cualquiera puede ser bueno. Nosotros terminamos escogiendo Es Pla, no nos pareció una maravilla pero tampoco estuvo mal. Además, no teníamos demasiada hambre.
Terminamos el día otra vez en la terraza de Sa Taula con un Gin&Tonic. Mañana más.


Día 7
Todo lo bueno se acaba y nos toca volver a casa y dar por terminada nuestra estancia en Menorca. Aprovechamos el día para pasear otra vez por Maó y hacer las ultimas compras. Queso, sobrasada, embutido y Xoringuer.
Mucho ha quedado por ver así que no nos quedará mas remedio que volver.
Un abrazo y hasta otra.

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